miércoles, 9 de agosto de 2017

Resumen del semestre / Seihilabetearen laburpena

Kaixo. Hona hemen azken sei hilabeteetan Legebiltzarrean egindako nire jardueraren laburpena. 70 ekimen aurkeztu ditugu, erdia eragile sozialeen eskutik ekarrita eta bultzatuta. Horretarako 60 bilera antolatu ditugu hainbat herri eta eskualdetan. Pozik gaude jendearekin lanean ibiltzeagatik, entzuteagatik eta laguntzeagatik. Izan ere, ekimen horiek defendatzeko 53 mintzaldi egin ditugu. Zorionez, 8 ekimen eraman dutugu aurrera, erdia aho batez. Behean dituzu ekimen guztien zerrenda, gure lana hobeto ulertzeko.


Hola. Estos primeros seis meses en el Parlamento han sido más intensos de lo que esperaba, y la actividad parlamentaria me ha ido comiendo el tiempo. De ahí que no haya podido actualizar el blog desde marzo. Mis disculpas a quienes lo esperaban.

Así que aprovecharé esta entrada para hacer un resumen de todo el periodo legislativo, con números y cifras que muestran no sólo lo que ya hemos hecho, sino también el enorme trabajo que aún nos queda por delante.


En total he presentado 70 iniciativas desde noviembre hasta junio. Algunas no han tenido gran calado político ni relevancia mediática, pero todas cuentan. De hecho, he preferido promover iniciativas procedentes de los distintos colectivos sociales con los que me he reunido, antes que hablar de cuestiones de alta política. Por eso la mitad de las iniciativas (35 de las 70) han sido presentadas gracias al impulso y la demanda de la ciudadanía.


Para poder presentar estas iniciativas antes he tenido que reunirme con mucha gente diferente. En total han sido 60 reuniones con personas y colectivos muy diversos, desplazándome a muchos pueblos y lugares de Euskadi. ¡Un placer poder juntarme con la gente, escuchar sus propuestas o sus quejas, y tratar de darles respuesta!



Una vez presentada cada iniciativa, mi labor consiste en defenderla de la mejor manera posible, con los argumentos recogidos en el programa electoral de Elkarrekin Podemos, y aplicando los principios de la ecología política que defendemos en EQUO Berdeak. En total, han sido 53 intervenciones en pleno y en comisiones, así como dos ruedas de prensa y varias entrevistas.



Sin embargo el objetivo no es sólo hacer oir nuestra voz en el Parlamento, sino conseguir que las cosas cambien. Así entiendo yo la política, al menos. De ahí que luego haya hecho el seguimiento de los resultados de cada iniciativa, para saber si tengo que seguir insistiendo o si ya se han cumplido las expectativas iniciales.



Como se puede ver, hemos conseguido que se aprueben 8 de nuestras iniciativas, la mitad de ellas por unanimidad. También hemos conseguido una respuesta satisfactoria en otros 5 casos. No está mal para ser nuestro estreno, pero hay que mejorar.

En un próximo post haré resumen de los logros más importantes, pero mientras tanto os dejo el listado completo de todas las iniciativas presentadas, para quien tenga curiosidad y ganas de profundizar en mi trabajo.





martes, 8 de agosto de 2017

El valor de la compasión / Errukiaren balioa

Azken egunotan asko hitz egin dute Kepa del Hoyo presoaren heriotzaren ondorioz, eta analisi zorrotzak izan dira nagusi. Hori dela eta, gogora etorri zaizu orain dela 20 urte Arrigorriagan bizi nintzeneko antzeko gertaera latz bat, Juan Carlos Hernando presoaren heriotzarena. Garai hartan ikasi nuen errukia dela gakoa, bai familiaren sufrimendua errespetatzeko orduan, bai Euskadin bizi izan duguna gizatasunez aztertzeko ere bai.


Estos días ha sido noticia la muerte del preso de ETA Kepa del Hoyo en la cárcel de Badajoz, a causa de un paro cardiaco. Este lamentable hecho ha dado lugar a un aluvión de análisis y reflexiones acerca del daño causado, el perdón, el arrepentimiento, la política penitenciaria y otros muchos flecos que aún deshilachan la memoria y la convivencia pacífica en Euskadi.

 Imagen del homenaje a Kepa del Hoyo publicada en la página web "naiz.info"

A título personal este suceso me ha retrotraido al horrendo mes de julio de 1997, hace ahora 20 años. Yo era entonces un simple militante pacifista en mi pueblo de Arrigorriaga, y organizaba con otros amigos las concentraciones de Gesto por la Paz. Se acercaban las fiestas del pueblo -Madalenas- y apenas 10 días antes ETA había asesinado a Miguel Angel Blanco. El ambiente en el pueblo era tenso. Mucha gente había dejado de comprar en los comercios regentados por la gente de la izquierda abertzale, algo insólito hasta entonces. La propia concentración de Gesto por la muerte de Miguel Angel tuvo un ambiente bastante cargado, con gente muy indignada por todo lo sucedido.

Y entonces ocurrió. El 21 de julio, la víspera de la festividad de la patrona del pueblo, Juan Carlos Hernando "Peli", un vecino encarcelado por colaboración con ETA y alejado en la cárcel de Albacete, apareció ahorcado en su celda. En Arrigorriaga el desgraciado suceso cayó un mazazo, pero para quienes estábamos en el grupo de Gesto por la Paz la sacudida fue aún mayor. Teníamos que decidir si convocar o no una concentración de repulsa, valorar si aquella muerte era consecuencia o no de la violencia política que acontecía en Euskadi.


Tratando de mantener la cabeza fría, y con la inestimable ayuda de la gente de Gesto, pronto tuvimos claro que sí había que convocar esa concentración, y que había que hacerlo en plenas fiestas, con todo lo que ello implicaba de tensión adicional. Alguna gente cercana se opuso a esa decisión. Tras lo de Miguel Angel Blanco, hubo incluso quien dijo que se lo merecían. Pero aún así seguimos adelante, e incluso decidimos acudir al recibimiento del cadáver programado para el día siguiente.


Comunicado que difundimos en el pueblo en aquellos días


Aquel día 23 de julio hacía mucho calor en la plaza del pueblo. Según la prensa, más de 3.000 personas se agolpaban allí (https://elpais.com/…/1997/07/23/espana/869608805_850215.html). Las cuatro integrantes del Gesto -Karmele, Raquel, Amaia y yo mismo- nos pusimos en una esquina, procurando pasar desapercibidas. No recuerdo nada del homenaje, pero sí la tensión que se respiraba. Cuando terminó el acto, traté de avanzar hacia la tribuna. Yo era el designado para mostrar nuestras condolencias a la familia. Cuando por fin conseguí llegar hasta donde estaban, de repente me asaltó Tasio Erkizia, que entonces oficiaba de jefe de ceremonias de quienes capitalizan el dolor ajeno para sus propios objetivos, como hoy hacen Arnaldo Otegi o Arkaitz Rodríguez. El buen hombre me dijo en voz alta "Aupa mutil, segi aurrera!", mientras me daba unas palmadas en la espalda.

Ese malentendido, que sin duda provocó airadas miradas de más de uno, y que hubiera sido objeto de chanzas en otro escenario menos dramático, sin embargo pasó desapercibido para mí. En ese momento yo ya sólo tenía ojos para el hermano de Juan Carlos, para el intenso dolor que desprendía su mirada perdida, el mismo que 10 días antes había visto también en el rostro de Marimar Blanco. Y en su presencia me invadió un profundo sentimiento de COMPASIÓN, no sólo por ese chico y por su familia, sino también -por qué negarlo- por el propio Juan Carlos, por su pérdida inútil y evitable.


El verano de 1997 pasó, y con él aquellos tristes acontecimientos, espero que para siempre jamás. Pero desde entonces, cada vez que informan de muertes sucedidas como consecuencia -directa o indirecta- de la violencia de origen político, bien sea en Euskadi o en otros lugares de nuestro doliente planeta, antes de analizar el motivo del suceso y de buscar a toda prisa víctimas y culpables, desactivo por un instante a mi pensador crítico para dejar que en mi interior resuene esa COMPASIÓN que sentí aquel día. No sé si eso hace que mi análisis sea más realista o certero, pero sí estoy seguro de que lo hace más humano.

Ciertamente, si cada análisis político que se hace sobre la dispersión llevara aparejada su dosis de COMPASIÓN por el sufrimiento de todas esas familias obligadas a desplazarse cientos de kilómetros para ver a sus seres queridos, este país estaría hoy mucho más cerca de una convivencia estable y en paz. Y, sin duda alguna, si quienes reclaman la empatía de la sociedad para con la situación de las personas presas, hubieran sentido esa misma COMPASIÓN por las víctimas de la violencia de ETA, a buen seguro todo este drama hubiera terminado mucho antes. Quizás ni siquiera hubiera sucedido. Quizás incluso Juan Carlos y Kepa estarían todavía aquí.

En aquellos días de 1997 nadie hablaba todavía de reconocer el daño causado, y mucho menos de compasión. Seguramente es un concepto muy poco político. Pero ese día 23, cuando volví a casa después de una vivencia tan intensa para mis 28 años de entonces, creo que me derrumbé. Y fue en ese momento cuando mi padre, un hombre sensato que siempre prefería pasar de puntillas por el tema de la violencia y sus aledaños, se acercó y me dijo: "Habéis hecho lo que teníais que hacer". Y nunca más he tenido dudas de que así fue. Él no me lo dijo, pero creo que también hablaba desde la compasión.